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Where to place your router for better Wi-Fi at home

Saber dónde colocar el router puede marcar una diferencia mucho mayor de la que imaginas en la calidad de tu conexión a Internet.

Porque puedes tener una buena tarifa de fibra óptica, una velocidad más que suficiente y un router perfectamente funcional.

Pero si lo tienes escondido detrás de la televisión, dentro de un mueble o en una esquina de la casa, es posible que estés desaprovechando buena parte de su capacidad.

Y entonces llega la escena de siempre.

Estás viendo una serie en el dormitorio.

La imagen se congela.

Coges el móvil.

Una página tarda una eternidad en cargar.

Y piensas: «Necesito contratar más megas».

Pero quizá el problema no sean los megas.

Quizá sea simplemente dónde has colocado el router.

1. El router debería estar en una zona central de la vivienda

Uno de los errores más habituales es colocar el router en el primer lugar donde resulta cómodo instalarlo.

Muchas veces termina en una esquina del salón, cerca de la entrada o en una habitación que apenas utilizamos.

El problema es que la señal WiFi se propaga en diferentes direcciones.

Si el router está situado en un extremo de la vivienda, parte de esa cobertura puede dirigirse hacia zonas donde realmente no la necesitas.

Siempre que sea posible, busca una ubicación relativamente central.

Así tendrás más posibilidades de distribuir la señal de manera equilibrada entre las diferentes habitaciones.

Eso sí, la mejor posición también dependerá de dónde utilizas Internet con mayor frecuencia y de cómo esté distribuida tu casa.

2. Evita esconder el router dentro de muebles

Sabemos que un router no siempre es el objeto decorativo más bonito del salón.

Tiene luces.

Tiene cables.

Y muchas veces no combina precisamente con los muebles.

Por eso es habitual esconderlo dentro de un armario o detrás de otros objetos.

Pero hacerlo puede perjudicar la cobertura.

Las puertas, los muebles y determinados materiales pueden debilitar la señal inalámbrica.

Especialmente cuando hablamos de muebles metálicos o estructuras que dificultan su propagación.

Lo ideal es mantener el router en un espacio abierto y despejado.

No necesitas colocarlo en medio del salón como si fuera una escultura.

Pero tampoco esconderlo como si hubiera cometido un delito.

3. Colócalo a cierta altura

Otro error bastante común es dejar el router directamente en el suelo.

Aunque seguirá funcionando, normalmente es preferible colocarlo sobre una mesa, estantería o superficie elevada.

Una altura aproximada de entre uno y dos metros puede ser una buena referencia en muchas viviendas, aunque no existe una altura perfecta para todos los casos.

Lo importante es evitar que quede rodeado de obstáculos.

Por ejemplo, si colocas el router detrás de un sofá grande, debajo de una mesa o junto a varios muebles, es posible que la señal encuentre más dificultades para llegar a determinadas habitaciones.

4. Aléjalo de posibles interferencias

No todos los problemas del WiFi están relacionados con la distancia.

Algunos dispositivos electrónicos también pueden generar interferencias, especialmente en la banda de 2,4 GHz.

Entre los elementos que conviene tener en cuenta encontramos:

  • Microondas.

  • Algunos dispositivos Bluetooth.

  • Teléfonos inalámbricos antiguos.

  • Otros routers y redes WiFi cercanas.

  • Equipos electrónicos situados demasiado próximos.

Esto no significa que tengas que sacar todos los electrodomésticos de casa.

Simplemente conviene evitar colocar el router pegado a determinados aparatos.

Y si vives en un edificio con muchas viviendas, también es posible que existan numerosas redes inalámbricas compartiendo el mismo entorno.

5. Las paredes también influyen en la cobertura

Hay viviendas en las que el WiFi funciona perfectamente en el salón y prácticamente desaparece al llegar al dormitorio.

En muchos casos, el problema está en los obstáculos.

Las paredes de hormigón, determinados revestimientos, las estructuras metálicas y otros materiales pueden reducir la intensidad de la señal.

Y cuanto más lejos estés del router, más dificultades pueden aparecer.

Esto se nota especialmente en viviendas grandes, casas de varias plantas o construcciones con paredes gruesas.

Algo bastante habitual en determinadas casas tradicionales de la Axarquía.

Por eso, si vives en una casa antigua de Cómpeta, Frigiliana, Torrox o cualquier otro municipio de la comarca, es posible que necesites estudiar cómo distribuir mejor la cobertura.

No todas las viviendas se comportan igual.

6. ¿Es mejor utilizar la red WiFi de 2,4 GHz o la de 5 GHz?

Muchos routers modernos permiten utilizar diferentes bandas WiFi.

Y cada una tiene sus ventajas.

WiFi de 2,4 GHz

Suele ofrecer mayor alcance y puede funcionar mejor cuando existen obstáculos o cierta distancia respecto al router.

Sin embargo, normalmente ofrece velocidades inferiores y puede sufrir más interferencias.

WiFi de 5 GHz

Generalmente permite alcanzar velocidades superiores y puede resultar especialmente interesante cuando estás relativamente cerca del router.

Su alcance suele ser menor y la señal puede debilitarse más al atravesar obstáculos.

Por eso no existe una única banda que sea siempre mejor.

Depende de dónde te encuentres y de qué estés haciendo.

Además, algunos routers seleccionan automáticamente la banda más adecuada para cada dispositivo.

7. ¿Y si el WiFi sigue sin llegar a todas las habitaciones?

A veces, cambiar el router de sitio no es suficiente.

Especialmente en viviendas grandes o con varias plantas.

En estos casos existen diferentes soluciones para ampliar o mejorar la cobertura:

  • Sistemas WiFi Mesh: utilizan varios puntos de acceso coordinados para cubrir diferentes zonas de la vivienda.

  • Puntos de acceso conectados por cable: pueden ofrecer una solución muy estable cuando es posible instalar cableado de red.

  • Repetidores WiFi: amplían la cobertura, aunque su rendimiento dependerá de la calidad de la señal que reciben.

  • Conexión Ethernet: ideal para dispositivos fijos que necesitan una conexión especialmente estable.

La mejor alternativa dependerá del tamaño de tu vivienda, su distribución y los dispositivos que utilices.

Antes de comprar cualquier equipo, merece la pena identificar dónde se pierde la señal y qué necesitas mejorar realmente.

8. No confundas la velocidad de Internet con la cobertura WiFi

Este es probablemente el punto más importante de todo el artículo.

Tener más megas contratados no garantiza que el WiFi llegue mejor a todas las habitaciones.

Son dos cosas diferentes.

La velocidad contratada determina la capacidad de tu conexión a Internet, mientras que la cobertura WiFi depende de cómo se distribuye la señal inalámbrica dentro de casa.

Por ejemplo, puedes tener una conexión de fibra de 600 Mbps y experimentar problemas en una habitación alejada del router.

Y no necesariamente porque tu tarifa sea insuficiente.

Para comprobarlo, puedes realizar una prueba de velocidad cerca del router y compararla con otra desde la habitación donde notas problemas.

Si es posible, también puedes realizar una prueba mediante cable Ethernet para diferenciar mejor el rendimiento de la conexión y el de la red inalámbrica.

9. En Axarfusión te ayudamos a mejorar tu conexión

En Axarfusión sabemos que cada vivienda es diferente.

No es lo mismo un apartamento en Nerja que una casa de varias plantas en Vélez-Málaga o un cortijo en una zona rural de la Axarquía.

Por eso, antes de pensar en contratar más velocidad, conviene comprobar si el problema está realmente en la conexión o en cómo llega el WiFi a las diferentes habitaciones.

Contamos con soluciones de fibra óptica e Internet Rural adaptadas a diferentes necesidades y ubicaciones.

Y, sobre todo, con atención cercana para ayudarte cuando lo necesites.

🟣 Un pequeño cambio puede mejorar mucho tu WiFi

Ahora que sabes dónde colocar el router, quizá sea buen momento para echar un vistazo al tuyo.

¿Está escondido detrás de la televisión?

¿Dentro de un mueble?

¿En una esquina de la casa?

¿O colocado en el suelo, rodeado de cables y objetos?

A veces, mejorar la experiencia de conexión empieza con algo tan sencillo como cambiarlo de sitio.

Y si después de revisar la ubicación sigues teniendo problemas, en Axarfusión podemos ayudarte a estudiar qué está ocurriendo.

Porque no siempre necesitas más Internet.

A veces solo necesitas que llegue mejor.

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