Cuando llega el frío hacemos siempre lo mismo.
Sacamos las mantas. Revisamos la calefacción. Cerramos las ventanas. Y empezamos a pasar bastante más tiempo dentro de casa.
Pero hay algo que casi nadie revisa: la conexión a Internet.
Porque en invierno el WiFi de casa trabaja bastante más de lo que parece. Teletrabajo, series, móviles, tablets, videoconsolas, televisores conectados…
Y muchas veces, todos a la vez.
En invierno usamos más Internet en casa
Es bastante lógico.
Los días son más cortos, pasamos más horas dentro y buena parte de nuestro ocio acaba conectado a Internet.
Mientras alguien está viendo una serie en el salón, otra persona puede estar jugando online, alguien haciendo una videollamada y varios móviles conectados al WiFi.
Por separado, nada de esto debería ser un problema.
El problema aparece cuando la conexión no está preparada para soportarlo todo a la vez.
Que tengas muchos megas no significa que el WiFi llegue bien
Esta es una de las confusiones más habituales.
Puedes tener una buena velocidad contratada y, aun así, notar que Internet funciona mal en determinadas habitaciones.
¿Por qué?
Porque una cosa es la velocidad que llega a tu router y otra muy distinta cómo se reparte la señal WiFi por tu casa.
Paredes gruesas, muebles, plantas diferentes, electrodomésticos o simplemente colocar el router en una mala ubicación pueden reducir bastante la cobertura.
Por eso, antes de pensar que necesitas más velocidad, conviene revisar dónde tienes colocado el router.
El router también necesita su sitio
No debería estar escondido detrás de la televisión.
Ni dentro de un mueble.
Ni en una esquina de la casa porque allí quedaba mejor el cable.
En general, intenta colocarlo:
- En una zona lo más céntrica posible.
- A cierta altura.
- Sin muebles u objetos grandes alrededor.
- Alejado de elementos que puedan interferir en la señal.
- En un espacio abierto.
Un pequeño cambio de ubicación puede mejorar mucho la cobertura WiFi.
¿2,4 GHz o 5 GHz?
Muchos routers actuales permiten conectarse a dos bandas WiFi.
La red de 2,4 GHz suele llegar más lejos y atravesar mejor las paredes, aunque ofrece menos velocidad.
La de 5 GHz suele proporcionar más velocidad, pero tiene menos alcance.
Por eso no existe una que sea siempre mejor.
Si estás cerca del router y quieres ver contenido en alta calidad o descargar archivos, 5 GHz puede ser una buena opción.
Si estás más lejos o hay varias paredes de por medio, 2,4 GHz puede ofrecer una conexión más estable.
Y precisamente de esto hablaremos con más detalle en nuestra próxima entrada.
Cuando todos se conectan a la vez
Hay una prueba muy sencilla.
Piensa en una tarde cualquiera de invierno:
La televisión reproduciendo una película.
Una videoconsola descargando una actualización.
Dos o tres móviles conectados.
Un ordenador haciendo una videollamada.
Una tablet reproduciendo vídeos.
Si cuando ocurre algo parecido empiezan los cortes o las esperas, quizá haya llegado el momento de revisar tanto la velocidad contratada como la cobertura dentro de casa.
Una casa conectada necesita una conexión preparada
Cada año tenemos más dispositivos conectados.
Y ya no hablamos solo del ordenador y el teléfono.
Televisores, altavoces inteligentes, cámaras, bombillas, persianas, enchufes, robots aspiradores o sistemas de climatización también dependen de la conexión de casa.
Por eso Internet se ha convertido prácticamente en otro servicio básico del hogar.
Y cuando llega el invierno, se nota todavía más.
Este invierno, que lo único que se congele sea lo de fuera
Si notas que tu conexión va lenta, tienes habitaciones donde apenas llega el WiFi o simplemente no sabes si tu tarifa es suficiente para el uso que haces en casa, podemos ayudarte a revisarlo.
En Axarfusión apostamos por una conexión adaptada a lo que realmente necesitas y por una atención cercana cuando tienes alguna duda.
Porque quedarse en casa cuando hace frío está muy bien.
Quedarse mirando cómo carga la pantalla, bastante menos.

